Ganes lo que ganes,
el final de mes se parece.
Tres días en directo para ver exactamente qué haces tú con el dinero sin darte cuenta. Y eso, visto, se mueve: hay quien sube su tarifa esa misma semana y quien por fin reclama lo que llevaba meses sin reclamar.
«Lo que el inconsciente se llevó» · Workshop en directo online
Lo que ganas, lo que gastas y lo que nunca llegas a invertir.
Entra dinero y no se queda. Y que no entre más tampoco es casualidad.
23, 24 y 25 de septiembre
17:00 a 19:00 (España) · online, en directo
Último tramo. La venta se cierra el 23 de septiembre a las 10:00.

Marga Hope

Marga Hope. Trabajo con reprogramación aplicada a tu comportamiento inconsciente con el dinero, con hipnosis y con la estructura que hay debajo de la conducta, no con la conducta a secas.
Lo que traigo a estos tres días es un sistema de cincuenta conductas financieras construido conducta a conducta, con lo que ocurre por dentro en cada una y quién lo está actuando.
No vengo a salvarte ni a hundirte en la herida. Vengo a que veas el mecanismo con la precisión suficiente para que no puedas volver a no verlo.
Sube la cantidad y el patrón sigue. Baja y sigue igual. Lo has comprobado: has tenido meses buenos y meses malos, y el final se parece. Cambia cuánto entra, no lo que pasa con ello.
Lo primero que se piensa es que falta cantidad. Lo segundo, que falta disciplina. Que con una hoja de cálculo bien llevada esto se arregla. Un Excel te dice dónde se fue el dinero. No te dice quién lo mandó.
Ganar más no cambia el guion.
Lo financia.
Y ganar menos tampoco es el azar: eso también está escrito.
Coge algo pequeño: una factura que llevas semanas sin reclamar. Escucha lo que se dice por dentro mientras no la reclamas.
«Me da no sé qué escribirle. Ya me pagará.»
«Ahora mismo está mal. No le voy a apretar yo también.»
«Se acabó, mañana le escribo y se lo digo todo.»
Esas tres frases no las dice la misma parte de ti. Y no salen solo en esta escena: vuelven cuando ganas, vuelven cuando gastas y vuelven cuando decides qué haces con lo que te sobra.

Son figuras. Cada una tiene nombre, cara y una razón por la que empezó.
Eso no se cuenta en una página. Se conoce el primer día.
Tres sesiones en directo de dos horas. Se trabaja en vivo: no es una clase que se escucha de fondo.
Sales con tu diagnóstico hecho: cuál de las tres —ganar, gastar o invertir— te está costando dinero, qué conducta exacta lo hace y qué parte de ti la está sosteniendo.
¿Tienes derecho a tener? Lo que pasa por dentro cuando pones un precio, cuando lo defiendes y cuando no lo defiendes.
¿Te permites recibir y disfrutar? Las mismas voces de la primera parte, en otro verbo. Aquí empieza a verse la repetición.
¿Te atreves a arriesgar y sostener? El mapa completo, y una salida. Existe, y se ve este día.
17:00 a 19:00 hora de España. En directo, con chat abierto y moderado.
Tu cuaderno de trabajo. Las cincuenta conductas financieras del sistema, listadas para que marques las tuyas. Doce se trabajan en profundidad en directo; las treinta y ocho restantes las revisas tú, y son tu autodiagnóstico completo. Viene con una columna vacía a propósito: la de quién estaba actuando en cada una. Te llega por WhatsApp en cuanto entras, compres el día que compres.
La segunda parte del cuaderno. Es la que rellena esa columna. Al final de una película siempre se dice quién actuaba; aquí también, y ese es el sitio.
Tu acto simbólico personalizado. Un cuestionario propio y un acto de intervención hecho a partir de tus respuestas. No llega antes: sin los tres días delante no significa nada.
Y además, los accesos: las grabaciones de las tres partes durante treinta días, hasta el 25 de octubre · las diapositivas de la Parte II y de la Parte III, para quien asista en directo esos días.

No es un número.
Es un martes distinto.
Mandas la factura el día que toca. No porque te hayas obligado, sino porque la frase que se decía por dentro mientras no la mandabas ya tiene dueño y ya no cuela.
Dices un precio y lo dejas dicho. No lo bajas antes de que te lo pidan, no añades algo sin cobrarlo para compensar la incomodidad de haberlo dicho.
Miras el saldo sin apartar la vista. Abres la app un martes cualquiera y es un dato, no un veredicto.
Y el dinero que lleva dos años quieto pasa a estar donde tú decidas, aunque decidas dejarlo ahí. La diferencia no es dónde está: es que ahora es una decisión y no un sitio donde se quedó.
A algunas, con ver, les basta para empezar a mover cosas esa misma semana. A otras no, y no es falta de ganas: hay una estructura por debajo que las frena, y esa no se toca en tres días. Pero para moverte, primero tienes que ver dónde estás.
Trabajo previo con la culpa. Entre seis y ocho ejercicios y una serie de audios grabados por mí, repartidos a lo largo del mes, a tres o cuatro mensajes por semana. Trabaja una sola cosa: la culpa, que es el mecanismo que sostiene buena parte de lo que vas a ver en directo.
Llegas a la Parte I con un mes de trabajo hecho. Se nota en la sala.
Es lo único que no tendrá quien entre más tarde. El guion en blanco, los créditos, el epílogo, las grabaciones y las diapositivas los recibe todo el mundo. No hay más diferencias, y no vamos a inventarlas.
Este es el último tramo: no hay más precios después de este. El 23 de septiembre a las 10:00 se cierra la venta.
La venta se cierra en
Miércoles 23 de septiembre, 10:00, hora de España.
Si al terminar la Parte I no has visto una conducta tuya, concreta y con nombre, que hoy no ves, me escribes y te devuelvo los 127 €. Sin formulario y sin preguntas.
Lo escribo así porque es lo único que puedo garantizar de verdad: que vas a ver. Lo que hagas después con lo que veas no depende de mí y no voy a fingir que sí.
Va de dinero. El título es una imagen. Los tres días trabajan conducta financiera concreta —cincuenta conductas, doce en profundidad— y el inconsciente es lo que hay debajo de cada una, no el tema de una charla.
Entonces sabes de dónde viene. Has mirado el sistema familiar, has visto de quién es la lealtad, puedes contar lo que se repite y desde cuándo. Ese trabajo no fue en vano y aquí no se tira nada.
Pero saber de quién es la lealtad no dice qué hace esa lealtad el jueves, cuando toca reclamar una factura y no la reclamas. El origen explica por qué existe. No dice quién lo está actuando ahora, en tu escena, con tu dinero y con una fecha de vencimiento encima. Y lo que mueve la cifra no es el origen: es quien lo sigue actuando.
Es la parte que casi nunca se mira, porque es la menos elegante. Una lealtad se cuenta bien. Una conducta —el precio que bajas antes de que te lo pidan, el dinero que llevas dos años sin mover— no se cuenta: se hace, todos los meses, sin necesidad de recordar de dónde venía.
Y no la hace una sola parte de ti. Por eso el mismo mes puedes cobrar de más y regalar de más. Mientras siga siendo «mi patrón», en singular, no hay dónde intervenir: es demasiado grande y demasiado tuyo. Cuando se reparte en papeles con nombre y cara, aparece un sitio exacto.
Si nunca has trabajado nada de esto, tampoco te hace falta para entrar. Se empieza por la conducta, que la tiene todo el mundo.
Tienes las grabaciones treinta días. Dicho esto: el trabajo real pasa en las pausas de escritura de la sesión, y esas no se recuperan viendo el vídeo. Si sabes de antemano que no vas a poder ninguno de los tres días, no entres.
Sí. La Parte II se apoya en la Parte I y la Parte III no se entiende sola.
Recibirás el enlace por WhatsApp antes del día 23.
Las 17:00 de España son las 10:00 en Colombia, Perú y Ecuador; las 9:00 en México; las 12:00 en Argentina, Chile y Uruguay.
No. Es un diagnóstico en grupo, en directo, sobre conducta financiera. No hay trabajo individual ni historia clínica. Si lo que necesitas es terapia, esto no la sustituye.
No. La Parte III se llama Invertir y no vas a ver ni una gráfica. Se trabaja qué pasa por dentro cuando arriesgas, no dónde poner el dinero.
Sí. Las cincuenta conductas son de dinero, no de facturación. Ganar incluye pedir un aumento y aceptar un precio; gastar e invertir son iguales para todo el mundo.
El último día te contaré qué hay después de estos tres días, una vez, y sin insistir. Y lo digo ahora para que no te pille: si te presiono, te empujo exactamente al sitio del que este workshop trata de sacarte. Los tres días valen por sí solos y están completos.
Sí, y está escrita arriba, junto al precio.
Has leído siete escenas y te has reconocido en alguna. Sabes que la cantidad no lo explica. Y acabas de escuchar tres frases que se dicen dentro de ti cuando no reclamas una factura.
Lo que no sabes todavía es quién las dice. Y en cuanto lo sabes, esa factura se manda.
Tres partes. Del 23 al 25 de septiembre, de 17:00 a 19:00.
127 €. Último tramo, la venta se cierra el 23 a las 10:00.
Nos vemos fuera del redil.